Aluminosis en Barcelona: del Turó de la Peira a hoy

El Ayuntamiento de Barcelona recuerda en la historia del barrio que en 1990 se hundió un edificio del Turó de la Peira, en Nou Barris, por el uso de cemento aluminoso en buena parte del barrio. Aquellos bloques altos se habían levantado entre los años cincuenta y setenta para alojar a la gente que llegaba a la ciudad, y la reforma posterior derribó manzanas enteras, consolidó muchos pisos y construyó bloques nuevos.

El accidente obligó a mirar más allá de un barrio. Según el Colegio de Aparejadores de Barcelona (CAATEEB), el Institut de Tecnologia de la Construcció de Catalunya estudió justo después cerca de un millar de edificios en 300 municipios catalanes, y la conclusión fue que había que revisar todo el parque de la posguerra. En 2003 la Generalitat citaba también la Trinitat, en Barcelona, entre los barrios remodelados por patologías estructurales como la aluminosis.

Nada de eso convierte cada piso de aquella época en un piso con aluminosis. El mismo artículo del CAATEEB explica que en Cataluña había más de un centenar de fabricantes de viguetas, que usaban tanto cemento aluminoso como portland, y que las viguetas de los años cincuenta y sesenta ya no pierden resistencia por sí solas: lo que las degrada es la humedad.

Un parque de pisos de los años sesenta

El censo cuenta 76.057 viviendas en edificios de 1951 a 1960 y 204.691 en los de 1961 a 1970: juntas son 280.748, algo más de un tercio de las 794.568 viviendas barcelonesas con año conocido. Es el periodo que el CAATEEB asocia al cemento aluminoso, de 1950 a 1970, así que una de cada tres viviendas de la ciudad está en un edificio de esa franja.

La ciudad tiene además 218.770 viviendas en edificios anteriores a 1951. En esas fincas la pregunta ya no es el cemento de las viguetas, sino el estado de fachadas, cubiertas, instalaciones y forjados de madera o de hierro, que la inspección del edificio revisa de la misma forma.

Si el piso que te interesa es de 1950 a 1970, mira en la visita los techos de baños, cocinas y galerías, pregunta si la comunidad ha reforzado o reparado forjados y busca en las actas de los últimos años cualquier obra estructural o derrama.

El certificado de aptitud que el vendedor debe darte

En Cataluña, todo edificio de viviendas debe pasar la inspección del edificio (ITE) antes de cumplir 45 años, contados según el año que consta en el Catastro. Así lo explica la Agència de l'Habitatge de Catalunya, que aplica la Ley 18/2007 del derecho a la vivienda y el Decreto 67/2015. Con el parque de Barcelona, eso significa que casi todas las fincas en venta ya deberían tener la suya.

El técnico califica lo que ve como deficiencias leves, importantes, graves o muy graves. Sin deficiencias o con deficiencias leves, el certificado de aptitud vale 10 años; con importantes, 6; con graves o muy graves y medidas de seguridad ya ejecutadas, 3. Si esas medidas no se han tomado, se deniega la aptitud.

La regla que más le importa a un comprador es otra: la Generalitat establece que es obligatorio entregar el certificado de aptitud del edificio al transmitir una vivienda. Pídelo antes de firmar las arras, junto con el informe completo de la inspección, porque el certificado da el resultado y el informe dice qué hay que arreglar y en qué plazo. Es una revisión visual: la propia Agència advierte que en ningún caso busca vicios ocultos.

Zonas inundables entre dos ríos y el mar

Al cruzar el término municipal con el Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables (SNCZI) del Ministerio para la Transición Ecológica salen 4 áreas con riesgo potencial significativo de inundación (ARPSI) y una lámina de inundación fluvial que ya alcanza el término con el periodo de retorno de 10 años. Es un dato del municipio entero, no de tu calle.

Lo útil es mirar la parcela concreta. Un piso alto en una calle en pendiente y un bajo junto a un antiguo cauce no tienen la misma exposición aunque estén en la misma ciudad. Si compras una planta baja, un local convertido en vivienda o una finca con aparcamiento subterráneo, pregunta además a la comunidad si ha habido entradas de agua.

Radón y sismicidad según la norma

El Código Técnico sitúa Barcelona en la zona I de radón (apéndice B del DB-HS6). En esa zona la norma pide, en obra nueva y en ciertas reformas, una barrera entre el terreno y las estancias habitables. La clasificación no mide el gas en ninguna vivienda; en una finca de los años sesenta, construida sin esa exigencia, lo práctico es saber si el piso está en contacto con el terreno y si se ventila bien.

La norma sismorresistente NCSE-02 asigna al municipio una aceleración sísmica básica de 0,04 g, la misma que a sus vecinos del área metropolitana. El informe lo recoge en su comprobación de sismicidad junto con el valor del punto exacto que publica el Instituto Geográfico Nacional.

Lo que el informe responde en Barcelona y sus límites

HOUSINGFAX revisa 22 comprobaciones para cualquier dirección de Barcelona. La comprobación 03 parte del año catastral del edificio para darte un nivel de riesgo de aluminosis en palabras; la 10 cruza la parcela con las láminas de 10, 100 y 500 años del SNCZI; la 22 lee la zona de radón; la 07 compara el precio con el valor tasado medio del Ministerio de Vivienda, que en el primer trimestre de 2026 era de 4.681,5 €/m² en la ciudad, un 12 % más que un año antes.

Hay dos cosas que hoy no puede hacer aquí, y conviene saberlas. El registro de inspecciones de la Generalitat todavía no se consulta, así que el estado del edificio (comprobación 01) sale del informe de inspección solo si lo subes en PDF. Y el registro de certificados energéticos del Institut Català d'Energia (ICAEN) tampoco se consulta aún: la comprobación 06 sale sin dato y debes pedir la etiqueta al vendedor. El informe no sustituye a una inspección técnica en el edificio.

Empieza por el informe gratuito, que muestra las comprobaciones con los datos reales de la finca. El esencial cuesta 11 € y el completo, con el estado registrado del edificio, 19 €, en PDF en pocos minutos y con pago único.

Qué comprueba el informe en Barcelona

El informe revisa las 22 comprobaciones para cualquier dirección de Barcelona con las fuentes estatales de cada una.

Comprobar mi vivienda gratisVer las 22 comprobacionesVer el informe de ejemplo

Respuestas breves

¿Hay muchos edificios con aluminosis en Barcelona?

No hay un censo público por edificios. Lo que sí se sabe es que la ciudad tiene 280.748 viviendas en fincas de 1951 a 1970, el periodo del cemento aluminoso, y que casos como el Turó de la Peira o la Trinitat llevaron a remodelar barrios enteros. Solo un técnico con muestras de las viguetas confirma el cemento de un edificio concreto.

¿Me tiene que dar el vendedor el certificado de la inspección del edificio?

Sí. La Agència de l'Habitatge de Catalunya indica que es obligatorio entregar el certificado de aptitud del edificio al transmitir una vivienda. Pídelo antes de las arras, junto con el informe técnico, para ver si hay deficiencias y obras pendientes.

¿Puedo consultar yo el registro de inspecciones de la Generalitat?

Solo si acreditas ser propietario, con documentos como la escritura o un acta de la comunidad. Como comprador, lo normal es pedir el certificado y el informe al vendedor o al administrador de la finca.

¿Cómo sé si el piso está en zona inundable?

Con la cartografía del SNCZI del Ministerio para la Transición Ecológica. Barcelona tiene 4 ARPSI en su término, pero la exposición cambia de una manzana a otra: la comprobación 10 del informe mira la parcela exacta con los periodos de retorno de 10, 100 y 500 años.

¿Qué significa que Barcelona esté en zona I de radón?

Que el Código Técnico exige proteger frente al radón la obra nueva y ciertas reformas. No es una medición: si te preocupa un bajo o un piso sobre el terreno, la única forma de saberlo es medir durante meses con un detector.

Fuentes oficiales consultables

Los enlaces permiten revisar la fuente primaria. Su inclusión no amplía su finalidad ni convierte un dato de contexto en diagnóstico.

Límite esencial. Cribado preliminar: no sustituye una inspección, un diagnóstico, un ensayo, un certificado ni un dictamen de seguridad.